De los orígenes de la botánica

Agricultura en Egipto

De los orígenes de la botánica

La botánica (del griego βοτάνη = hierba) o fitología (del griego φυτόν = planta y λόγος = tratado) es una rama de la biología. Es la ciencia que se ocupa del estudio de las plantas bajo todos sus aspectos, lo cual incluye: descripción, clasificación, distribución, identificación, el estudio de su reproducción, fisiología, morfología, relaciones recíprocas, relaciones con los otros seres vivos y efectos provocados sobre el medio en el que se encuentran.

Las distintas sociedades humanas han usado las plantas para alimentarse, curarse u otros fines, como elaborar prendas y tejidos o estructuras y herramientas. Esto les obligó a conocer algunas de las plantas que les rodeaban y transmitir los conocimientos de generación en generación. Por ello, inicialmente se empleó un criterio utilitario en las clasificaciones de las plantas. Sin embargo, las clasificaciones de los vegetales, al principio sencillas, han ido ganando en complejidad a través del tiempo conforme el hombre ha ampliado el conocimiento de las plantas. Por ejemplo, se ha pasado de las 480 especies que los griegos conocían en el siglo III a.C., a cerca de 400.000 en 2010 [ver (1) y (2)].

Teofrasto (siglos IV-III a.C.), discípulo de Platón y Aristóteles en el Lyceum de Atenas, escribió por primera vez, de forma sistemática, una clasificación de las plantas en su libro ”Historia Plantarum”, que incluía 480 especies de plantas divididas en hierbas, arbustos, subarbustos y árboles. En su sistema de clasificación empleó ciertos caracteres de las flores (posición del ovario, tipos de pétalos, tipos de frutos y anatomía de la planta). A Teofrasto le siguieron una serie de autores, siendo Dioscórides el más conocido.

Dioscórides (siglo I), de origen griego y médico de la armada romana, tuvo la oportunidad de viajar enDioscorides busca de sustancias medicinales por todo el mundo conocido. Escribió un libro de medicina formado por seis volúmenes, de los cuales los volúmenes I, III y IV trataban de plantas. En ellos describió las 716 especies que conocía, ordenadas de acuerdo a sus propiedades medicinales, culinarias, etc. De cada una de las especies hizo una descripción concisa y exacta e introdujo todos los nombres sinónimos conocidos de esas especies, lo cual dotó a la obra de más valor aún si cabe. Su obra se convirtió en el manual de medicina de Occidente durante 1500 años, y se tradujo a los idiomas importantes de su tiempo. En español se conocen más de 18 ediciones, siendo la edición de Laguna la más conocida, bajo el título “Dioscorides Anazarbeo, acerca de materia medicinal y de los venenos mortíferos”, publicada en 1555. Con la imprenta de Guttenberg, naturalistas y artistas de la época produjeron obras de botánica ilustrada, que ayudaron en gran medida a la identificación de plantas, especialmente aquellas útiles para el hombre. Así, en los siglos XV y XVI ayudaron al conocimiento de la diversidad vegetal, aunque apenas contribuyeron a las clasificaciones de las plantas, que las presentaban en orden alfabético.

Con las exploraciones de los siglos XVI-XVIII se descubrieron y catalogaron numerosas especies nuevas. Destacaremos a los autores y sus obras: A. Caesalpinus con “De Plantis”, G. Bauhin con “Pinax”, J. Ray con “Methodus Plantarum Nova”, J.P. de Tournefort con “Institutiones Rei Herbarice”, y A.Q. Rivinus; estos autores, al igual que hizo Teofrasto en su época, dividieron las plantas en árboles, arbustos y hierbas, pero en su clasificación utilizaron los caracteres de las flores y frutos junto con otros caracteres vegetativos como la morfología y persistencia de las hojas, y la anatomía del tallo. Entre este grupo de autores se diferenciaron dos vertientes en cuanto a la clasificación de las plantas, “los frutistas” que daban más importancia a los caracteres de los frutos que a las flores, representados por Caesalpinus y Ray; y “los corolistas”, capitaneados por Tournefort y Rivinus, que argumentaban que la flor antecedía al fruto y por ello daban más importancia a sus caracteres (como son la forma de la corola y el número de pétalos). Alrededor de 1700 estaba muy en boga la teología natural, una escuela de pensamiento muy antigua: ya que Dios ha creado el mundo, es posible comprender la sabiduría de Dios estudiando Su creación. Linneo, en el prefacio a una de las ediciones de “Systema Naturae” escribió: Creationis telluris est gloria Dei ex opere Naturae per Hominem solum (La creacción de la Tierra es la gloria de Dios, tal como sólo el Hombre lo ve por las obras de la Naturaleza). Los naturalistas, con el estudio de la naturaleza, buscaban revelar el Órden Divino de la creacción de Dios, construyendo una “clasificación natural’ que revelaría este Órden en el universo. Todas las clasificaciones de las plantas basadas en los caracteres son clasificaciones artificiales, aunque al utilizar muchos caracteres, los grupos finales de las clasificaciones tienden a ser naturales, y la mayoría los reconocemos actualmente. Esto no ocurre así al utilizar el porte de la planta (árbol, arbusto, hierba) como primer nivel de clasificación, ya que varios grupos naturales se encuentran separados en el sistema (por ejemplo: en “Methodus Plantarum” de Ray (1682), la familia conocida hoy como Leguminosae aparece separada en tres grupos: árboles con silicua, arbustos con flores papilionáceas, y hierbas con flores papilionáceas). La taxonomía vegetal de Linneo se basaba únicamente en el número y arreglo de los órganos reproductores, y el mismo Linneo admitía que esto producía una “clasificación artificial”, no una natural que tuvieran en cuenta todas las semejanzas y diferencias entre organismos.

Expedicion MalaespinaCon la Ilustración, en el s. XVIII, en Europa se despierta el ansia de conocimiento de las Ciencias Naturales durante el Enciclopedismo. Esto hace que se organicen expediciones científicas para estudiar los nuevos territorios conquistados, las cuales contribuyeron de forma decisiva al conocimiento de las plantas (2). Las expediciones más importantes fueron las organizadas o autorizadas por la Corona Española durante los reinados de Carlos III y Carlos IV. Entre estas expediciones encontramos: la expedición de los reinos de Perú y Chile (H. Ruiz, J.A. Pavón y J. Dombey, 1777-1787) (3), la expedición al Nuevo Reino de Granada,Colombia (J.C. Mutis, 1760-1808) (4), la expedición a Nueva España,Méjico (M.Sessé y J.M Mociño, 1787-1803) (5), la expedición a Guantánamo, Cuba (B. Boldó, 1796-1799) (6), la expedición al Archipiélago Filipino (Juan de Cuéllar, 1785-1798) (7), la expedición a América Central (F.H.A. Humboldt y A.J.A Bonpland, 1799-1804) (8) y la expedición Malaspina alrededor del mundo (A. Malaspina, L. Neé y Th. Haenke, 1789-1791), una gran expedición político-científica de escala mundial además de una de las primeras de la historia de carácter científico, cuyo objetivo era visitar y estudiar los principales territorios españoles en América, Asia y Oceanía (9). Como resultado de todas éstas expediciones científicas se publicaron numerosas obras sobre las Ciencias Naturales de los territorios explorados y llegaron a Europa, sobre todo a España e Inglaterra, gran cantidad de plantas vivas, semillas y un valioso material de plantas secas herborizadas (conservadas entre papeles). Esto promovió el desarrollo de los jardines botánicos y de aclimatación de plantas, donde se hacían crecer las plantas; y los Herbarios, donde se almacenaban las colecciones de plantas secas. Un ejemplo de ello es el Real Jardín Botánico de Madrid que se creó con este fin y que, entre otros ejemplos, albergó las primeras dalias traídas de Méjico, y cuyas variedades ornamentales se extendieron rápidamente por toda Europa. Este Real Sitio alberga en su Herbario las colecciones originales de varias expediciones y sus ilustraciones, cuyas láminas se muestran periódicamente de forma pública. Si tienes la oportunidad de visitar alguna de las muestras, obsérvalas con nuevos ojos. Piensa en todo por lo que han pasado estas ilustraciones: el viaje de los artistas en la expedición y su ilustración bajo el criterio botánico del científico (ya que no vale hacer un esbozo artístico de una planta sino que debe representar sus caracteres tal cual son en la naturaleza), enfrentamiento a enfermedades, todo tipo de carencias, a veces hasta la muerte, y sus láminas fueron enviadas de vuelta a España de nuevo en barco y custodiadas como en este caso actualmente, en el Real Jardín Botánico.

Gracias al conjunto de expediciones científicas y a las obras de Tournefort, Ray y Linneo, las Ciencias Naturales sufrieron una transformación profunda. ¿Te suena Linneo? Linneo revolucionó la nomenclatura biológica, como podrás leer en otra entrada.

Font Quer (1888-1964) fue un botánico (taxónomo y fitogeógrafo) así como farmacéutico y químico español, que destacó como uno de los nombres más importantes de la ciencia botánica de mediados del siglo XX, autor del “Diccionario de Botánica” (1953) gracias al cual el vocabulario de esta ciencia goza en español de un grado de coherencia léxica que suele faltarles a otras. Font Quer es también el autor de la obra castellana más conocida y continuamente reeditada de flora farmacéutica, “Plantas medicinales”. Aparece subtitulada como “El Dioscórides renovado” (1961), para honrar a las antiguas revisiones renacentistas de la obra de Dioscórides, especialmente las de Andrés Laguna y Andrea Mattioli. Esta obra destaca por su calidad literaria y ensayística, tanto como por la riqueza y accesibilidad de la información que contiene.

Actualmente, el objeto de estudio de la botánica comprende organismos lejanamente emparentados entre sí, como son las cianobacterias, los hongos, las algas y las plantas terrestres. En la botánica debemos distinguir entre la botánica pura, cuyo objeto es ampliar el conocimiento de la naturaleza, y la botánica aplicada, cuyas investigaciones están al servicio de la tecnología agraria, forestal y farmacéutica. Su conocimiento afecta a muchos aspectos de nuestra vida y es una disciplina estudiada por biólogos, farmacéuticos, ingenieros agrónomos, ingenieros forestales, y ambientólogos entre otros.

La botánica cubre un amplio rango de contenidos, que incluyen aspectos específicos propios de los vegetales, así como de las disciplinas biológicas que se ocupan de la composición química (fitoquímica), de la organización celular (citología vegetal) y tisular (histología vegetal), del metabolismo y el funcionamiento orgánico (fisiología vegetal), del crecimiento y el desarrollo, de la morfología (fitografía), de la reproducción, de la herencia (genética vegetal), de las enfermedades (fitopatología), de las adaptaciones al ambiente (ecología), de la distribución geográfica (fitogeografía o geobotánica), de los fósiles (paleobotánica) y de la evolución.

Referencias de interés:
(1) http://www.elmundo.es/elmundo/2010/09/20/ciencia/1284981311.html
(2) Botánica. McGraw-Hill Interamericana de España. S.A.U. 1997. ISBN 84-486-0182-3.
(3) https://es.wikipedia.org/wiki/Expedici%C3%B3n_Bot%C3%A1nica_al_Virreinato_del_Per%C3%BA
(4) https://es.wikipedia.org/wiki/Real_Expedición_Botánica_del_Nuevo_Reino_de_Granada
(5) http://www.rjb.csic.es/jardinbotanico/jardin/index.php?Pag=91
(6) http://www.rjb.csic.es/jardinbotanico/jardin/index.php?Pag=93
(7) http://www.rjb.csic.es/jardinbotanico/jardin/index.php?Pag=90
(8) http://www.geografiainfinita.com/2016/09/alexander-von-humboldt-el-padre-de-la-geografia-moderna/
(9) https://es.wikipedia.org/wiki/Expedici%C3%B3n_Malaspina

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