La ceguera ante las plantas

Ceguera ante las plantas

La ceguera ante las plantas

Vivimos rodeados de plantas, las usamos a todas horas y, sin embargo, ¿cuántas veces nos percatamos de su presencia? Simplemente echando un vistazo a nuestro alrededor descubrimos una enorme cantidad de utensilios fabricados directamente con vegetales: muebles y herramientas de madera, ropa de algodón o lino, libros de papel, comida, medicamentos… En la calle, en las ciudades, es mucho más fácil ver un árbol o incluso una hierba creciendo entre el asfalto que cualquier tipo de animal.

  • ¿Eres consciente o te fijas en las plantas en tu vida cotidiana?
  • ¿Piensas que las plantas son simplemente el telón de fondo para la vida animal?
  • ¿Sabes qué requieren las plantas para mantenerse vivas?
  • ¿Has cultivado tus propias plantas alguna vez?
  • ¿Si sales a la calle serías capaz de nombrar alguna de las especies que están plantadas?
  • ¿Eres consciente de la importancia de las plantas en el ciclo del carbono y su relación con el cambio climático?
  • ¿Conoces las asombrosas adaptaciones que desarrollan las plantas dependiendo de su hábitat?
  • ¿Puedes citar 5 usos cotidianos de las plantas?

Si has respondido negativamente a varias de estas preguntas padeces “ceguera ante las plantas” o “plant blindness”, pero tranquilo, no eres es único. Este término fue introducido en 1998 por Wandersee y Schussler y se define como la incapacidad de ver o percibir las plantas dentro del propio entorno. La gente normalmente sabe mucho menos sobre las plantas que sobre los animales. En general, las personas demuestran poca base botánica más allá de la cultura popular, a menos que hayan tenido experiencias educativas y culturales significativas y conscientes que involucren plantas.

¿A qué se debe este fenómeno?

Las explicaciones iniciales culpan al desinterés y a la falta de atención ante las plantas al sistema educativo, en el que los ejemplos utilizados para enseñar conceptos y principios biológicos básicos emplean siempre animales. Las lecciones de botánica son excesivamente técnicas y poco interesantes y además se realiza poco énfasis en las plantas durante las prácticas de laboratorio o salidas de campo.

Sin embargo, Wandersee y Schussler plantean que el motivo principal está nuestra herencia visual y que los seres humanos presentan, por defecto, ceguera antes las plantas.

Planta creciendo entre las grietasLa percepción es una experiencia sensorial consciente. Únicamente un pequeño porcentaje de toda la información visual que recibimos es percibida. Nuestro cerebro actúa como un filtro, descartando grandes cantidades de datos sensoriales para quedarnos únicamente con la información relevante. Por otro lado, nuestra mente no es como una cámara que guarda toda la información. Existen dos factores críticos que determinan si recordamos un evento o no: el grado de atención que le prestamos y el significado o importancia que le asignamos.

Algunos principios visuales nos pueden ayudar a explicar la ceguera ante las plantas:

  • El reconocimiento es la capacidad de ubicar un objeto en una categoría que le da significado, por lo que los humanos sólo pueden reconocer lo que ya conocen. Una vez los objetos adquieren sentido para un observador, es más probable que sean conscientemente percibidos. La desatención puede convertirse en atención una vez que un objeto o evento tiene significado. El conocimiento previo puede desempeñar un papel importante en el proceso de la percepción.
  • Las cosas próximas, semejantes, que se localizan dentro de una misma región o que presentan características visuales comunes como luminosidad, color, textura o movimiento se perciben como una unidad. La homogeneidad cromática de las plantas verdes, el hecho de que habitualmente crezcan agrupadas y debido a que son objetos estáticos en el campo de visión, hace que en lugar de percibir individuos aislados, los agrupemos simplemente como “plantas”.
  • El movimiento capta nuestra atención. En el caso de que aparezcan animales, estos se convierten en el foco de nuestra atención y las plantas pasen a un segundo plano. Este punto, junto con el anterior, ayuda a explicar el fenómeno de las plantas como “telón de fondo”.
  • Para la mayoría de las personas, las plantas suelen ser elementos no amenazantes y el contacto con ellas puede ignorarse sin consecuencias fatales. Por ello, nuestra atención hacia ellas disminuye, ya que son un estímulo ambiental con bajo nivel de prioridad. Sin embargo, si nos advierten de la presencia de ortigas en la zona, cuyos pelos urticantes pueden irritar nuestra piel, enfocaremos nuestra atención en objetos que se correspondan con la imagen de una ortiga, con el fin de percibirlas con antelación para poder evitarlas.
  • Nuestro conocimiento de cómo lucen normalmente las cosas en el entorno desempeña un papel importante en la percepción. El cerebro es fundamentalmente un detector de diferencia, y cuando no lo encuentra, el campo perceptivo no se altera. A menos que encontremos plantas que capten nuestra atención e interés visual, por su forma inusual o por crecer en lugares donde no esperamos verlas, podremos pasarlas por alto fácilmente.
  • Para simplificar: la percepción busca el movimiento, colores y patrones conspicuos, objetos conocidos u objetos que representen un peligro potencial. Ya que las plantas son estáticas, se difuminan en el fondo y no se comen a los seres humanos, en general no reciben atención visual.

¿Cómo combatir la ceguera ante las plantas?

Pese a lo desapercibidas que pasan, las plantas constituyen la base de la mayoría de los hábitats de los animalesOso panda comiendo bambú y de la vida sobre la tierra. Los animales frecuentemente se llevan el protagonismo cuando se habla de especies en peligro de extinción, sin embargo una de cada ocho especies de plantas se encuentra actualmente amenazada. Aunque seamos conscientes de que los pandas no pueden sobrevivir sin bambú para comer, a menudo olvidamos que el primer paso para protegerles es proteger el bambú. Además la amenaza del cambio climático no suele tener en cuenta nunca la importancia de las plantas en su mitigación. Por ello, combatir la ceguera ante las plantas es de suma importancia.

Se ha demostrado que la experiencia temprana en el cultivo de plantas influye en una buena predisposición para la atención, el interés y la comprensión de la botánica. Por ello la educación precoz, iterativa, bien planificada, significativa y consciente acerca de las plantas, puede ser la mejor manera de superar esta “condición por defecto”, la ceguera ante las plantas. En este sentido los jardines botánicos juegan un papel muy importante en la educación pública, pero también las actividades que pueden desarrollarse en las escuelas o casas, como los huertos urbanos. El conocimiento previo es fundamental en el proceso de percepción, por lo que cuanto mayor es el valor que una sociedad atribuye a las plantas y mayor es el número de miembros que trabajan directamente con plantas o productos vegetales, más probable es que la prevalencia de la ceguera ante las plantas sea menor en dicha sociedad.

Bibliografía:
K. Kaplana & U.U. Topsakalb (2013). Primary School Students’ Attitudes toward Plants. Procedia – Social and Behavioral Sciences 89: 598–606.
J.H. Wandersee & E.E. Schussler (2001). Toward a Theory of Plant Blindness. Plant Sciencie Bulletin 47(1): 2–9.
W. Allen (2003). Plant Blindness. BioScience, 53(10): 926
E. Bruce Goldstein (2011). Sensación y Percepción. Octava edición. Cengage Learning Editores, México.

Comentario ( 1 )

  • Daniel

    ¡Buenas! Muy interesante. Soy de los que van por la calle intentando prestar atención a mi entorno, no a una pantalla 😉 y sí que me gusta fijarme en las plantas y me gusta fijarme cuando hay carteles explicativos, que por desgracia no abundan.
    Me ha llamado especialmente la atención la ceguera ante las plantas provocada por que no las percibamos como amenaza, cosa en la que no había reparado. Supongo que en diferentes entornos la cosa cambiará, por ejemplo en un entorno rural. ¡Estupendo artículo!

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